sábado, 16 de septiembre de 2017

Empecé mi blog en 2013 y continúo fielmente cada vez que puedo

AVANCE DE MI BLOG “HUEVITOS DE FALTRIQUERA”

Una vez más, amigos lectores, me han llenado de alegría. Según las estadísticas del sábado 2 de septiembre, el número de visitas a mi página ascendía a 11,500 y de los países más diversos lo cual me encanta porque veo que mi página sí les agrada a lectores de distintas regiones del mundo.

Cuando llegué a 10,870 visitors, los países que tenía registrados eran los siguientes:

México
Ecuador
USA
España
Argentina
Venezuela
Bolivia
Canadá
India

Como podrán ustedes observar, predominaban los países hispanoblantes, aunque se agregan otros donde se hablan otras lenguas, pero en este mundo tan interconectado es fácil que estén estudiando español o sean personal de los consulados o embajadas de México.

La semana pasada la lista se hizo más larga con los siguientes países:

Ucrania
Alemania
Perú
Polonia
Irlanda
China

Gracias, amigos lectores, por continuar visitando mi blog. Como ya lo he expresado en otras ocasiones, me llena de alegría cuando me doy cuenta de que no se desaniman cuando alguna semana no puedo escribir. Les comunico también que ya he escrito 229 textos (más que suficientes para escribir un libro) y me doy cuenta de que prefieren escritos sobre la vida o las aventuras diarias, más que los de la literatura.


Como tengo una maestría en Letras Iberoamericanas, pronto les escribiré tres textos sobre las más famosos heroínas suicidas en la literatura europea del siglo diecinueve: Madame Bovary, Ana Karenina y Ana de Ozores. Esta última no es conocida porque fue escrita por un el español Leopoldo Alas, “Clarín”, en la época en que España estaba cerrada a las relaciones con el resto de Europa.   

lunes, 4 de septiembre de 2017

Recuerdos de mis días en bicicleta

ANDANZAS EN BICICLETA 

Amigos lectores, entre estas dos fotografías  deben de haber transcurrido alrededor de setenta años. En la primera, estamos mi hermano Carlos y yo, cada uno en su bicicleta. Si se fijan bien, la mía tiene una barra curva como era lo indicado para una niña. Debo haber tenido entre nueve y diez años; mi hermano, tres años menos que yo. Estamos en el hermoso paseo de Las Alamedas y al fondo se ve el inicio de la calle de Analco. Hay una gran paz, no se observa ningún automóvil porque en esos días eran escasos en Durango y tampoco había muchos ladrones ni otra clase de peligros, por eso era seguro que dos niños salieran  pasear en su bicicleta. Me encantaba andar en bicicleta y todavía me gustaría hacerlo si mis rodillas me lo permitieran.

La otra foto fue tomada afuera de mi casa, una tarde en que mi amiga Anhel y su novio decidieron venir en bicicleta a visitarme en lugar de utilizar el automóvil. Al presentarse en la caseta de entrada al fraccionamiento, los vigilantes no sabían qué hacer pues no tenían cara de mensajeros (y éstos ya no usan la bicicleta sino la motocicleta que es mucho más rápida), así que no sabían si dejarlos entrar o no. Tuve que llamar a la caseta y decir que eran ellos las personas que esperaba y que les permitieran el paso. Cuando ya se iban, sentí la tentación de subirme a una bicicleta y ver si todavía podía dar un breve paseo, pero a la mera hora, me dio miedo y pensé que podría empeorar la condición de mis rodillas en lugar de pasear feliz unos minutos.

Recuerdo ahora una aventura que pudo haberme costado la vida o por lo menos tener un serio accidente. Fue en Malden, Missouri, en 1958, poco antes de mi regreso a Durango al concluir mi año como becaria en el Southeast Missouri State College. Íbamos en bicicleta mi amiga Carol Mackey y yo y veníamos bajando una cuesta a una  velocidad provocada por la forma del terreno. Yo no conocía bien esa bicicleta que tenía los frenos en los pedales, a lo que yo no estaba acostumbrada. Al terminar la cuesta había una gran señal de STOP en los cuatro sentidos. Oprimí los pedales lo más que pude, pero no logré frenar. Oí un gran grito de Carol que me indicaba CUIDADO, pero me fue imposible detenerme.  Los cuatro coches que estaban en la carretera sonaron el klaxon de su automóvil y los oí gritarme con gran susto, pero lo único que hice fue encomendarme a Dios y bajar la cuesta a toda velocidad. Afortunadamente, los automóviles habían frenado y esto impidió el accidente. Cuando me alcanzó Carol, nos dimos un abrazo y decidimos caminar hasta la casa en lugar de seguir en la bicicleta.

En la Ciudad de México, durante varios años la chica que era mi secretaria y yo íbamos al bosque de Chapultepec a andar en bicicleta los domingos como a las 8:30 a.m. Ni ella ni yo teníamos una bicicleta, pero había un sitio donde las rentaban a la entrada de Chapultpec y ahí las conseguíamos. A veces la bicicleta estaba tan mala que casi era preferible caminar, pero, mientras duraron,  disfrutamos mucho de nuestros paseos.

Hoy, las bicicletas son muy sofisticadas y tienen todavía una gran aceptación. Aquí en Durango hay grupos que hacen largos recorridos durante los domingos, aunque, como es costumbre, los sigue una camioneta por si alguien ya no puede continuar.  Otros grupos van hasta Mazatlán, aunque el recorrido lo hacen con una o dos escalas.

Por supuesto, también existen las bicicletas fijas para hacer ejercicio, aunque tengo la impresión de que han sido sustituidas en muchos casos por las caminadoras.  Según información del internet, la bicicleta fue inventada en 1817 por el barón alemán Karl Christian Ludwig Draies von Sauerbronn y consistió en un vehículo que tenía dos ruedas y que llamó “máquina andante”. En muchas ciudades europeas es común utilizarlas como medio de transporte con toda seguridad porque todos respetan las reglas de tránsito.

 En la Ciudad de México se han construido ciclopistas para que los ciclistas puedan pedalear con toda seguridad y existen unos puestos donde se puede rentar una bicicleta. El ciclista la utiliza mientras la necesita y, luego,  la deposita en otro puesto, en otra calle, y paga por el tiempo que la utilizó. En Durango no es seguro utilizar la bicicleta excepto en días en que se organizan carreras especiales y se suspende la circulación de automóviles. Sin embargo, muchos trabajadores que no tienen dinero para comprar un automóvil o para pagar la tarifa del autobús urbano, utilizan la bicicleta como medio de transporte para llegar hasta su lugar de trabajo pues es más económico, aunque riesgoso.   



domingo, 20 de agosto de 2017

Palabras usuales en el español mexicano y de origen náhuatl.

VOCABLOS DEL ESPAÑOL MEXICANO ACTUAL DE ORIGEN NÁHUATL

Amigos lectores, comento hoy con ustedes estas palabras usadas comúnmente en el español de México con algunas excepciones; por ejemplo, el vocablo azquel es de uso común en Durango y en varios estados del norte de la república, pero es desconocido en la Ciudad de México y en algunos otros lugares del centro y sur del país donde utilizan la palabra hormiga. Estos vocablos los he tomado del libro Nahuatlismos en el  habla de la Laguna, de Francisco Emilio de los Ríos. La región lagunera, como ya lo he comentado en otros textos, está formada hacia el noreste del estado de Durango por las ciudades Gómez Palacio y Lerdo y por Torreón, que pertenece al estado de Coahuila.

ACHICOPALADO. Señala el autor que no es un nahuatlismo puro, aunque sí un mexicanismo de uso común. Se utiliza para decir abatido, triste, afligido.

ACHICHINCLE. Deriva del vocablo atl, agua, y chichinque, el que chupa. Se usaba de distintas maneras en el pasado, pero actualmente se emplea para referirse a una persona de rango inferior que acompaña a otra de rango superior. Es muy común su uso en la política para referirse a los cuatro o cinco hombres que acompañan al político importante, a los que a veces se les llama guaruras.

AZQUEL. Se refiere a una hormiguita color café y vientre blanquecino que inunda literalmente las cocinas y las despensas en la primavera cuando hace mucho calor y todavía no llueve. Es literalmente una plaga difícil de combatir y muy molesta. Su origen es el vocablo azcatl, hormiga.

CHACUALEAR. Su origen es el verbo náhuatl chachacuatza. Significa golpear el lodo o el agua estancada con los pies. Su uso era muy común en el pasado porque había muchos pueblos o calles que no estaban pavimentadas y los muchachos se divertían metiendo los pies en el lodo y salpicando a quien pasara.

CHAHUISTLE. Proviene de chiáhuitl, humor o humedad, y quiáhuitl, lluvia, porque se suponía que era el parásito que atacaba las hojas de algunos cereales como maíz, trigo, cebada y otros. Actualmente es común oír “ya le cayó el chahuistle” con el significado que alguien tuvo mala suerte, que está abrumado por la adversidad o que llegó un grupo de personas no invitadas a una fiesta o a una comida, los comúnmente llamados gorrones.

CHÍPIL. Procede del náhuatl tzípitl, que significaba criatura enferma  o desganada. Actualmente se usa para referirse a los niños o niñas  de corta edad que son caprichudos o muy consentidos.

NO ES COSA DE ENCHÍLAME LA OTRA.  Es una expresión muy usual que significa que lo que se tiene que hacer no es cosa fácil; es decir, no es tan fácil como enchilar una tortilla o un taco.

HUAPANGO. Del náhuatl huapulli, tabla o duela de madera, y pantli, hilera y la partícula co. Significa tarima o piso de madera en una casa donde se baila taconeando fuerte,muy popular en la costa de Veracruz. En cuanto a composiciones musicales, el más famoso es el Huapango, del compositor jalisciense José Pablo Moncayo y que se toca con frecuencia en los días patrios.  

HUARACHE. En el Diccionario de la Real Academia aparece como guarache. Significa sandalia que es la palabra usual en estos días. Pero hay huaraches de cuero y en hombres muy pobres de llanta, es decir, con un trozo de una llanta de automóvil se puede fabricar un huarache.  Existe una canción muy popular compuesta por Ferrusquilla llamada precisamente así: huarache de llanta.

METATE. Proviene de la lengua náhuatl y significa piedra negra que se sostiene en tres patas para que la parte delantera quede inclinada. Anteriormente existía en todas las casas (hasta la aparición de la licuadora) y servía para moler el maíz, pero en algunas casas, por ejemplo, la de mi abuela, había un metate que sólo se usaba para moler la almendra o la nuez para fabricar los dulces navideños. Les confieso, amigos lectores, que cuando dejé abandonado el metate de mi mamá en el departamento en la Ciudad de México cuando nos mudamos a Durango porque literalmente ya no había espacio para él en el camión de la mudanza, me sentí culpable. Era casi el equivalente de abandonar a un miembro de la familia. 




Primer café en Durango con jardín y un servicio distinto.

ALGUNOS CAFÉS POPULARES DE LA CIUDAD DE DURANGO


Aunque ya no es de manera de reciente apertura, el café Cucurumbé renovó hace unos años el estilo de los cafés de la ciudad. Empezaremos por decir que no se estableció en el centro (hoy ya cuenta con uno en la calle Juárez) sino muy cercano al Parque Guadiana, al templo de Los Ángeles y sobre la calle Fanny Anitúa, se volvió sumamente popular de inmediato porque tenía a la entrada un bonito jardín con mesas y sillas para los asistentes (eran los días en que se había dado la ley de que no debía fumarse en el interior de ningún restaurante o café), de ahí la importancia del jardín que brindaba un espacio a los fumadores.

Por otra parte, no sólo ofrecía café, sino capuchinos con o sin sabor que por entonces se volvieron populares en la ciudad, tés de distintos sabores y estilos y pasteles o galletas. Es decir, no se vendían tacos ni tostadas. Además, se ordenaba en el mostrador a la entrada, donde se pagaba el importe, y luego el mesero llevaba lo solicitado a la mesa. Además, los meseros eran todos jóvenes, quizá algunos estudiaban por la mañana y trabajaban para ganarse unos pesos.

Después el Cucurumbé abrió otras sucursales en distintos sitios; en algunos, sólo podía comprarse café para prepararse en casa. Pero los que ofrecían servicio al público crecieron como por arte de magia. No sé cuántos existan en la actualidad, pero son muchos y todos son exitosos. La palabra Cucurumbé, es de origen cubano pues hay una canción titulada Negrito Cucurumbé que es muy popular.

Hay otro café que me agrada y que también tiene un nombre diferente: Wirikuta, que significa, según algunos, la tierra del peyote. Sólo conozco dos en distintas partes de la ciudad y parecen haber sido pensado para los jóvenes porque están llenos de revistas y de libros que pueden leerse ahí y de espacios para hacer la tarea. Los meseros son también jóvenes y, por lo general, apuestos, y ofrecen más o menos lo mismo que el Cucurumbé. Sin embargo, son más modestos y no tienen jardín a la entrada porque están en el centro de la ciudad.

Surgió después otro que se diferencia de los anteriores a que está todo en un jardín. A la entrada pueden admirarse hermosas plantas y un pequeño lago con hermosos peces. Aquí la concurrencia no son especialmente jóvenes, sino señoras que deciden tomar el café o el té en ese lugar y no incomodarse en su casa. Tienen un menú variado y la pastelería es excelente. El problema es que en verano los mosquitos no dejan en paz a los comensales.

En el centro se han abierto otros que ofrecen servicio en el interior como el Italian Coffee o el Punta del cielo, ambos sobre el Corredor Constitución, a un lado de la Catedral. Desde ahí puede disfrutarse de una vista de la Plaza de la Constitución o de algunos  edificios coloniales. Para la gente que vive o está en el centro, ofrecen la comodidad de que se puede llegar fácilmente caminando y que no se necesita un vehículo para transportarse.

Más cerca de donde yo  vivo, al sur de la ciudad donde se han construidos numerosos fraccionamientos que ofrecen exclusividad y seguridad a quienes habitan ahí, se abrió otro llamado Oh lá lá, título de clara influencia francesa. También ofrece cómodos sillones y libros para leer, así como una amplia terraza donde los fumadores pueden hacerlo a sus anchas. Al principio, pensé que lo cerrarían pronto porque casi no había clientela, pero poco a poco quienes vivimos en esta parte de la ciudad nos hemos ido acostumbrando a no tener que ir al centro y a sufrir por no encontrar estacionamiento, así que ahora se ha vuelto muy popular.

La ciudad de Durango se extiende cada vez más hacia el sur y el oriente donde es más fácil construir que al poniente  porque ahí se encuentran los cerros y el comienzo de la Sierra Madre Occidental, aunque también hay colonias ahí y quizá muchos cafés que no he visitado porque prefiero concentrarme en mis rumbos conocidos. Al que sí no dejo de visitar de vez en cuando es al restaurante del  Hotel Casablanca, que abrió sus puertas sólo como restaurante en 1950 y poco a poco  se construyó el hotel. Por supuesto, el ambiente es muy diferente: en las mañanas está lleno de señores que están relacionados con las oficinas gubernamentales o con los bancos, aunque también puede verse a algunas señoras aunque ellas prefieren la tarde para tomar el café porque tienen el espacio casi totalmente para ellas. Quienes sí son los grandes ausentes son los jóvenes.





sábado, 12 de agosto de 2017

Se conmemora este año el 150 aniversario del fusilamiento del emperador austriaco que llegó a México lleno de ilusiones.

MAXIMILIANO DE HABSBURGO, EFÍMERO EMPERADOR DE MÉXICO


Hace ciento cincuenta años, nos dice el historiador Carlos Tello Macías, de la muerte de Maximiliano, fusilado en el Cerro de las Campanas, en la ciudad de Querétaro, por orden del presidente Benito Juárez que no cedió ante las súplicas de personas tan importantes como Víctor Hugo y Giuseppe Garibaldi. Concluyó así un efímero imperio que duró de 1864 a 1867.

Maximiliano había sido convencido para aceptar la propuesta que le hizo un grupo de políticos mexicanos conservadores encabezados por José María Gutiérrez de Estrada con el apoyo, por supuesto, del clero mexicano encolerizado por las leyes de Reforma expedidas por el presidente Benito Juárez, que, entre otras muchas cosas, desamortizaban las enormes propiedades de la Iglesia Católica. Contribuyó, además, para que tomara esa decisión que su posición dentro de la casa de Austria no era muy buena pues no tenía una buena relación con su hermano Francisco José. También contó la opinión del emperador de Francia, Napoleón que era “un hombre de mirada astuta, bigote engomado, piernas arqueadas, que, vestido con el pantalón rojo de su traje militar parecía más un domador de circo” y quien, finalmente, cuando el sueño del imperio mexicano se desmoronaba a pedazos, se negó a ayudar a Maximiliano.

El archiduque de Austria y su esposa Carlota, la princesa belga hija de Leopoldo y heredera de un territorio inmenso en África (el Congo belga) del que nunca estuvo consciente porque para entonces ya empezaba con los trastornos mentales. Maximiliano y Carlota se embarcaron en la fragata Novara que, como escribe Tello Díaz, “habría de estar, para la posteridad, identificada también con la muerte del propio Maximiliano. Esa fragata, que lo condujo a México, regresaría después con su cadáver a la ciudad de Trieste”.

A pesar de que el ejército francés había sido derrotado en Puebla, en 1862,  por las fuerzas mexicanas comandadas por el general Ignacio Zaragoza, de la que tal vez Maximiliano no había sido informado con toda veracidad, decidió cumplir con el compromiso contraído y se embarcó con muchas ilusiones y deseos de hacer bien las cosas en México, su nuevo país, porque creía que en realidad la mayoría de los mexicanos lo había aceptado, lo que no era cierto. Acompañado por su esposa Carlota, desembarcaron en Veracruz en 1864.

Ambos quedaron sorprendidos por la pobreza de la gente y Carlota se dedicó a hacer actividades para generar recursos y apoyar a los habitantes. Luego, se dirigieron a la Ciudad de México donde pernoctaron en el Palacio Nacional. Hacia la medianoche despertaron porque no podían dormir ya que los colchones estaban llenos de chinches. Luego, se mudaron al Castillo de Chapultepec, que fue remodelado y amueblado a su gusto y no sólo eso sino que con su fortuna Maximiliano trazó y arregló lo que es hoy la avenida más importante de la Ciudad de México, el  Paseo de la Reforma, que  conduce del Castillo al Palacio Nacional en el centro de la ciudad, frente al zócalo.
Maximiliano (supongo que al igual que Hernán Cortés) quedó deslumbrado por la altitud de las montañas y por la vegetación. Quedó también fascinado por las ruinas de la cultura indígena y emprendió su rescate con entusiasmo. Amaba la jardinería y pasaba largos días en Cuernavaca, que había visitado junto con Carlota en 1866, y adonde regresó después con mucha frecuencia pero ya sin la emperatriz. Según Tello Díaz, Maximiliano tuvo una relación con la hija del jardinero, llamada Concepción Sedano, a la que la gente llamaba La India Bonita que quedó embarazada. Tello Díaz no da más información sobre la suerte de ese hijo.

La situación del imperio comenzó a empeorar y Maximiliano no tuvo más ayuda de Napoleón ni de su propio país. Carlota decidió entonces viajar a Francia para convencer a Napoleón, pero no tuvo suerte. Se dirigió luego a Roma con la esperanza de que el papa Pío IX pudiera interceder ante las cortes europeas y consiguiera algún apoyo para Maximiliano. Ya para entonces empezaba a mostrar trastornos mentales.

La situación en México se volvió insostenible para el emperador y el sitio de Querétaro fue el ocaso de su imperio. Fue derrotado por las tropas del presidente Benito Juárez y recluido en el convento de las Capuchinas. Después de un juicio in absentia donde fue defendido por prominentes abogados, entre ellos Mariano Riva Palacio, padre del autor de la canción Mamá Carlota, fue condenado a muerte y ejecutado en el Cerro de las Campanas, junto con los generales Mejía y Miramón, el 19 de junio de 1867. En el momento de la ejecución cedió el lugar de honor, al centro, al general Miramón. Según Tello Díaz, Poco antes de morir, exclamó: “Que mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria. ¡Viva México!

Su cadáver fue después embalsamado para ser enviado a Europa, pero el primer embalsamiento fue hecho con tan poca pericia que tuvo que rehacerse todo el proceso para que estuviera bien. Además, como no se consiguió en México un par de ojos azules, se utilizaron unos negros.  Su cadáver fue embarcado en la Novara (que lo había traído a México) el 4 de diciembre de 1867. Llegó a Trieste el 16 de enero y después, conducido en tren a Viena donde permaneció algunos días. Finalmente, fue inhumado el 20 de enero de 1868 en la cripta de los Capuchinos, “la morada final de los Habsburgo”.

Carlota vivió hasta 1927 en el castillo de Bouchot, en Bélgica. No se enteró de lo que había ocurrido ni después de la primera guerra mundial y de otros sucesos que ocurrieron en el mundo. Sobrevivió a todos los que la conocieron y su hermano Leopoldo fue el heredero del Congo Belga.




sábado, 8 de julio de 2017

Película mexicana de Michel Franco premiada en Cannes.

LAS HIJAS DE ABRIL

Se trata de la más reciente película del joven director mexicano Michel Franco (Ciudad de México, 1979) que recibió el primer premio en el Festival de Cannes en el mes de abril.

Tuve la oportunidad de ver dos de sus películas anteriores: Después de Lucía (2012) y Chronic (2015). No se trata de filmes de entretenimiento sino al contrario: enfrentan al espectador con una dura realidad que obliga a reflexionar sobre situaciones que quizá uno nunca había pensado que podrían ser realidad.

En esta última película la historia tiene que ver con una hija adolescente de 17 años que está embarazada y una madre que sin ser invitada llega ver a las hijas que viven en Puerto Vallarta. Clara, la otra hija es casi prescindible: son medias hermanas y mientras una es bonita y con buena figura, la otra es regordeta, no hace nada sino estar en la casa echada en un sofá; apenas si dice algunas cuantas palabras a lo largo de la película. Es un contraste muy grande; además, como la casa es pequeña, ella oye todo el tiempo los jadeos de Valeria y su pareja mientras hacen el amor.

Cuando Abril, la madre, llega sin ser invitada, inmediatamente toma las riendas de todo: quiere alimentar  a la bebé, la saca a pasear y se olvida de las hijas. Luego, discurre que va a dar a la bebé en adopción y, sin decirle nada a Valeria, se la lleva y se la entrega a una antigua sirvienta que vive en la Ciudad de México. Pero ahí no para todo: de pronto se siente muy joven y empieza a coquetear  con el novio de su hija. So pretexto de permitirle ver a la bebé, lo lleva a la Ciudad de México, pero con la intención de conquistarlo. De hecho, vemos en la película varias escenas de sexo entre los dos. El muchacho, atolondrado y confundido, deja que Abril lo manipule.

Mientras tanto, Valeria viaja a la Ciudad de México y logra averiguar el paradero tanto de su madre como del muchacho. Asustada, Abril huye para no tener problemas, pero mientras deja a la bebé abandonada en una cafetería, por lo que es recogida por las autoridades. Valeria logra rescatarla y tenerla consigo; engaña a su antiguo novio diciéndole que todavía pueden hacer una familia, pero en realidad lo abandona en la terminal de autobuses, que es el final de la película.

La actriz española (Emma Suárez) que interpreta a Abril logra una actuación convincente. La palabra abril alude a la estación de la primavera cuando todo renace en el mundo: no hace frío, los árboles se visten de hojas, las flores aparecen por doquier y se siente el deseo de vivir, que es lo que experimenta la madre.

Michel Franco se encargó de escribir el guión de su película y comenta que le llevó dos años hasta que pudo hacerse la filmación.


Todavía no encuentro las razones por las cuales le otorgaron el premio en Cannes y por qué Franco decidió incluir a la otra hermana que sólo es un adorno. Las películas anteriores me parecieron más interesantes y más recomendables para el público mexicano que, por lo general, prefiere los filmes de los Estados Unidos llenos de acción, sangre y violencia. Aquí, la violencia está presente en la historia misma, pero no siento que la película atrape al espectador.   

Curiosidades lingüísticas del español popular de México

EXPRESIONES USUALES EN EL ESPAÑOL DE MÉXICO

Amigos lectores, comparto hoy con ustedes algunas expresiones propias del español popular de México, unas siguen teniendo vigencia, otras han perdido vigor, pero no deja de ser interesante conocerlas. Aquí van.

NOS CAYÓ EL CHAHUIXTLE. Equivale a decir que sucedió algo desagradable que no esperábamos o que llegó inesperadamente una persona que no había sido invitada a la reunión.

A OJO DE BUEN CUBERO. En los tiempos de la colonia y todavía en el siglo XIX se carecía de instrumentos para medir y existían cubos de distintos tamaño que cumplían esa función.  Un buen cubero era aquel que medía con honradez y rectitud.

¡AGUAS! Es una expresión que se oye con mucha frecuencia y que significa ¡Cuidado! Durante la colonia y todavía en el siglo XIX no había drenaje en la Ciudad de México, así que la costumbre era lanzar el agua sucia a la calle por lo que ¡Aguas! Era una advertencia para que la persona se alejara del lugar.

UN OJO AL GATO Y OTRO AL GARABATO. En tiempos pasados no había en la cocina un refrigerador así que existían unos instrumentos llamados garabato que colgaban del techo y tenían un gancho para colgar la carne o los pollos. Como también había gatos para cuidar que no hubiera ratones, la expresión significaba cuidado con la carne y con los gatos. Hoy en día significa poner atención a una cosa y también a la otra.

ANDAR HECHO LA MOCHA. Estar de prisa y hacer todo muy rápido.

YA LE LLOVIÓ EN SU MILPITA. Cuando se siembra algo, lo mejor es que no llueva hasta que sea necesario, así que si le llovía en su milpita era de mala suerte o le causaba daños. Hoy significa que la persona tiene problemas inesperados.

PA’ LOS TOROS DEL JARAL, LOS CABALLOS DE ALLÁ MESMO. Es decir, cada oveja con su pareja. Oída sobre todo en los ranchos o pueblos pequeños.

MÁS VALE DECIR  AQUÍ CORRIÓ QUE AQUÍ MURIÓ.  Es mejor quitarse de en medio o de algún problema, a que le vaya a uno mal cuando a uno no le compete la situación.

MALA PARA EL METATE PERO BUENA PARA EL PETATE. Se refiere a las mujeres que no tienen habilidades para la cocina, pero qué tal se portan en la cama. Poco común entre la gente educada y un poco de mal gusto.

EL QUE SOLO SE RÍE, DE SUS MALDADES SE ACUERDA. Cuando alguien se está riendo y los demás están serios, quizá se acuerde de alguna maldad.

EN CASA DEL JABONERO, EL QUE NO CAE RESBALA. Es decir, si la persona se reúne con quienes tienen cierto tipo de comportamiento, pues es seguro que esa persona los imitará.

PA’ EL SANTO QUE ES, CON UN REPIQUE BASTA. Por ejemplo, si se ha invitado a comer a una persona que no es muy importante, no es necesario esmerarse con la comida.

CUANDO LA MUJER DICE “ME CASO” Y LA MULA “NO PASO”, LA MUJER SE CASA Y LA MULA NO PASA. Este refrán quiere decir que ambas, la mujer y la mula, son tercas y consiguen su propósito.

Terminaré con una expresión que sí ha desaparecido de la lengua actual: MERCARÁN CHICHICUILOTITOS. En el  siglo dieciocho y quizá a comienzos del diecinueve, en la Ciudad de México era común oír ese pregón temprano en la mañana. Eran los vendedores de esas aves que las traían a vender y anunciaban su mercancía de esa manera. Esas aves han desaparecido de la dieta común de los mexicanos.